Para este módulo, tal y como se sugería en el enunciado, he comenzado a crear un archivo de sonidos que os voy a mostrar a continuación. Para hacer más clara esta presentación y tener un mayor orden en mi propio archivo, no sólo he llevado una nomenclatura específica, sino que también he querido acompañar los audios con fotografías del lugar.
Primero, quiero mostrar los sonidos captados en un parque. En este caso, podemos escuchar sonidos propios de la naturaleza como es el trinar de los pájaros; además, escuchamos a la lejanía coches y ruidos producidos por los niños en un colegio cercano (precisamente escogí la hora del recreo para que se pudiera reflejar toda esta riqueza de sonidos en un mismo entorno). Expongo dos grabaciones; en la primera estoy totalmente estática y, en la segunda, voy paseando por dicho parque con el fin de mostrar cómo mi propio movimiento puede influir en esta captación del paisaje sonoro:
En segundo lugar, quería mostrar el sonido del agua de una fuente. En este caso, podemos apreciar otros sonidos, por ejemplo, personas que estaban pasando por allí. Sin embargo, el sonido del agua deviene protagonista. Yo lo aprecio como un sonido continuo y relajante.
La verdad es que me llama la atención (y me gusta mucho) el sonido del agua (en general). Me fui a otro espacio natural dentro del entorno urbano y decidí hacer otra grabación del sonido del agua porque, en mi opinión, hay una gran diferencia con el anterior. En el anterior era algo tranquilo, relajante; sin embargo, en este caso, el agua cae con mucha más violencia, provocando un sonido más estridente. Como hice en el primer experimento, adjunto dos grabaciones: en la primera me mantengo estática y el sonido predominante es el del agua; en la segunda, estoy en movimiento, añadiendo una segunda línea de sonidos perceptibles en primer plano derivados de mis propias pisadas que rompían ramas y hojas secas a su paso:
Para meterme más en los sonidos propios de la ciudad, decidí irme debajo de un puente en el cual pasan coches a menudo. Personalmente, el hecho de estar en ese lugar semicerrado «ahueca» el sonido y se puede apreciar claramente el rebote del mismo. En este caso, me llama la atención especialmente el sonido de los coches al pasar, como un «pu-pum» (es difícil describir, permitidme la onomatopeya) propio del paso de algo pesado sobre dos placas (no se por qué se ve como si fuera un vídeo, realmente es sólo audio):
Por esta misma zona, hay partes del camino formadas solo por piedras, así que me pareció interesante también grabarme andando por estas áreas específicas:
Por último, me trasladé a un lugar bastante concurrido de tráfico para captar los sonidos de los coches, era justo al lado de una gasolinera que, además, hace de intersección entre dos calles principales de mi propio barrio. En este caso, como en el primero, he grabado dos audios, en el primero estoy parada y en el segundo en movimiento. Sin embargo, no noto en este experimento muchas diferencias entre ambas grabaciones, pues creo que mis pisadas y movimientos se ven opacados por los ruidos tan estridentes y característicos del tráfico:
Hasta aquí mis experimentos con el paisaje sonoro. La verdad es que me ha parecido muy interesante esta práctica; es sorprendente todos los sonidos que se pueden apreciar en una misma zona si uno se para y tiene una escucha activa y concentrada. Espero que os haya gustado, ¡un saludo!