Reto 1: Pitch del objeto

Pública

EL CUBO DE RUBIK

El objeto escogido para este proyecto es un rompecabezas tridimensional que consta de 26 piezas móviles organizadas en 6 caras: el cubo de Rubik. Cada cara tiene 9 cuadrados del mismo color y el tamaño estándar total es de 5,6 cm por cada lado. En la versión más clásica de este “juguete”, cada cara tiene 9 hexaedros regulares, pero los hay que se forman de poliedros irregulares. El material del que está hecho es de plástico resistente y ligero; su mecanismo incluye un núcleo central alrededor del cual rotan el resto de las caras, ensambladas con resortes con la finalidad de tener un giro suave y controlado. El objetivo de este elemento icónico de los niños de la década de los 80 y 90 es organizar los colores de manera que cada cara esté formada por un solo color sólido (que suelen ser: blanco, rojo, azul, naranja, verde y amarillo). Para ello, se puede girar independientemente en cualquier dirección. Dado que para esta meta se pueden constituir más de 40 trillones de posiciones posibles, se convierte en un desafío matemático y lógico interesante. En este cubo concreto que muestro a continuación y que será el modelo para la representación, los colores son pegatinas y el plástico de abajo negro en su totalidad.

tags: desafío, rompecabezas, colores, cubo, giros, juguete, antiestrés, lógica, razonamiento espacial, movimiento, imaginación, anticipación, desmaterialización de la escultura, pop-art, transformación, décadas 80 y 90, cultura popular, infancia, secuencia, memoria.

INFORMACIÓN ADICIONAL AL PITCH

Aunque esta información se dará con más detalle bien en las siguientes entregas o bien en el dossier final, me gustaría hacer unas breves aproximaciones.

En primer lugar, los motivos que me han llevado a esta selección. Por un lado, hay una razón totalmente subjetiva, y es que este puzle me ha ayudado en muchas ocasiones para quitarme el estrés. Por otro lado, he querido coger como referente a Jasper Johns y, en general, al pop-art; la diferencia radica en que, en dicho movimiento, se hacía con actitud crítica con una sociedad inmersa en la cultura de masas mientras que, en este proyecto, más que una crítica es un homenaje o recuerdo a un elemento que se volvió parte del imaginario iconográfico de una generación.

En segundo lugar, tras revisar las fichas y materiales, quiero jugar con cambios en material (quizás eso es lo más obvio), en escala y con la textura manual, puesto que al emular un objeto también pretenderé que conserve esa textura visual. Hay materiales que, de entrada, he descartado porque requieren de habilidad técnica o herramientas especializadas, como es el caso de la piedra. Hay otros que me han parecido muy atractivos y que pueden ayudarme a realizar ese tipo de alteraciones sin necesidad de tener una experiencia previa o herramientas demasiado concretas y que pueden suponer un buen primer contacto con la creación artística tridimensional, como serían la arcilla, el yeso, la cera o el poliuretano y el poliestireno.

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