PR – Final de la fase técnica

¡Hola, clase!

He decidido escribir esta entrada porque creo que he avanzado significativamente en mi proyecto. Hasta el punto de la entrada anterior, el sistema que cree funcionaba en un entorno local; esta lógica ya era operativa, de hecho, era el plan B por si, a nivel técnico, no era capaz de resolver la idea inicial que tenía. Pero dado que tenía aún tiempo de investigar y probar, me lancé para que mi sistema pasase de una herramienta de uso individual contenida dentro de mi propio espacio de trabajo a un entorno digital real que se pueda activar y en el que se comparta agencia.

Es decir, han sido una serie de fases que suponían un cambio importante porque pasaba de sistema cerrado a sistema accesible públicamente, y eso conllevaba tanto implementación técnica como cambio de escala conceptual.

Como he dicho, nos situamos en que ya tenía el sistema generado utilizando p5.js, pero como dije en el vídeo de la entrada anterior, el siguiente paso lógico era realizar un back-end. Probablemente fue el momento de mayor incertidumbre de todo el proceso; para mí era una parte demasiado compleja (además, teniendo en cuenta el factor tiempo, que reducía el tiempo de poner investigar en profundidad), pero decidí intentar abordarla igualmente porque sentía que siempre podría retroceder si no salía y quedarme en la fase previa.

Este punto implicaba entender, por primera vez, cómo conectar el sistema visual con una estructura de almacenamiento externa (Firebase en este caso), lo que suponía salir de mi zona de control. Durante esta fase configuré Firebase como sistema de almacenamiento en la nube y, sobre todo, empecé a entender la lógica de comunicación entre el frontend y el backend.

Más allá de lo técnico, para no repetir mucho más detalle (aunque para quien le interesen están en mi CARPETA DE DRIVE) , lo más relevante fue el cambio de percepción a nivel personal: pasé de ver el backend como algo inaccesible (algo que planteé desde el principio pero lo veía demasiado lejano) a entenderlo como una extensión del propio sistema.

Una vez conseguido que el sistema fuera capaz de almacenar datos y comunicarse con Firebase, el siguiente paso lógico era hacerlo accesible públicamente y, para ello, lo primero que tuve que hacer fue instalar Node.js para tener un entorno de ejecución; posteriormente, configuré el Firebase CLI e inicialicé el proyecto con firebase init. Después, organicé el directorio public y realicé el despliegue mediante firebase deploy.

Este proceso no fue completamente lineal, ya que tuve algunos errores en la configuración que me hacían continuamente dar saltos hacia atrás y hacia delante (especialmente cuando tuve que asociar el proyecto y la estructura de carpetas). Sin embargo, estos errores también los considero parte del aprendizaje porque me permitieron entender mejor todo este despliegue.

El momento clave fue el primer deploy que, por suerte, fue un éxito…ahí el sistema dejó de depender completamente de un entorno local y pasó a existir como interfaz pública accesible mediante URL.

Con el sistema ya desplegado, entré en una fase distinta: ya no se trataba de hacerlo funcional sino de cómo se experimenta. Es aquí donde tuve que tomar algunas decisiones clave para lo cual fue de gran ayuda volver a ver las entrevistas que realicé en fases anteriores. Las decisiones fueron:

  1. Feedback de la acción: inicialmente consideré eliminar el alert por romper la estética de la interfaz. Sin embargo, tras probarlo, entendí que cumplía una función fundamental como affordance al asegurar que el usuario comprende que la acción se ha completado. Así que, aunque visualmente remite a interfaces más antiguas, decidí mantenerlo por claridad funcional.
  2. Control del estado: el uso de la tecla ESPACIO como mecanismo para «fijar» la imagen lo mantuve como gesto central ya que refuerza la idea de decisión dentro del sistema: no todo es un flujo continuo, sino que hay un momento de elección.
  3. Contador global: implementé un contador en Firestore para señalar que cada acción individual pasa a formar parte de un registro común. El contador no es mero elemento decorativo, es indicador de actividad del sistema en tiempo real.
  4. Cambio de colores: no quise usar colores que desviasen la atención del espectador del propósito real, pero la mezcla de blanco nuclear de fondo con letras negras me parecía demasiado «plantilla». Por ello, opté por dar un fondo gris frío, que también se diferenciase del marco de la imagen como contención y una tipo diferente en blanco roto.

Una vez producidos todos estos cambios y aplicados públicamente con otro deploy, decidí comenzar la fase de activación con una última prueba mía, de mi propia interacción y, con ello, incorporar mi imagen al sistema como primer nodo del archivo.

En líneas generales, me siento orgullosa de haber conseguido finalmente este paso porque creo que he adquirido conocimientos en un campo que ni imaginaba al comienzo de esta asignatura.

O sea, que ya no es sólo que haya conseguido el propósito del proyecto, sino que siento un cambio de fase a nivel personal, puesto que al «desbloquear habilidades» y entender estos procesos, ahora me siento más capaz de, por ejemplo, crear mi propia web en el corto plazo, así como de ampliar el alcance de mi trabajo dentro del arte generativo y en la difusión y activación de este tipo de proyectos.

De algún modo, este proceso no solo ha transformado el sistema desarrollado, sino también mi relación con las herramientas y con mi propia capacidad para construirlas.

Espero que encontréis interesante mi proyecto y, si alguien está interesado en ser parte de esa memoria colectiva, os dejo la URL del proyecto:

https://after-the-portrait.web.app

Deja un comentario